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per amore del mondo Edizione 19 - 2023

Filosofe

La Alianza Cósmica de Mujeres

A mi madre, Anna, que lanzó mi Nave y la recarga constantemente en el Ahora en Expansión, y a mis Otras Hermanas Antepasadas y Comadres de todas las Épocas que han mantenido el Rumbo a su modo propio y único y saben quiénes Son.[1] (Mary Daly)

Mary Daly (1928- 2010), teóloga, filósofa feminista radical, profesora universitaria, tres veces doctora,  investigó, enseñó y escribió más allá de las reglas de la academia, que ella llamó academencia, por lo que finalmente fue expulsada de la universidad de Boston. Es autora de siete libros y de múltiples artículos y conferencias que recogen su filosofía feminista elemental.

Con Motivo de su muerte, en 2010, Letizia Tomassone escribió una bonita semblanza sobre ella en el número 9 la Revista de Diotima Per Amore del Mondo. En ese mismo número se recogen unas palabras del libro de Mary Daly Más allá de Dios Padre, que ya estaba traducido al italiano:

“ Il potere della sorellanza non è un potere bellico.

Ci sono stati e ci saranno dei conflitti, ma la Causa Ultima non opera mediante il conflitto bensì mediante la forza di attrazione.

Non la forza di attrazione di un Magnete che è Dovunque, ma il potere creativo di attrazione del Bene che è Divenire che comunica se stesso.

Che è il Verbo dal quale, nel quale e col quale ogni vero movimento si muove.”

En 2021, la Alianza Cósmica de Mujeres y la Palabra, a las que se refiere Mary Daly con frecuencia, porque vive en ellas y son parte fundamental de su vida, nos puso en contacto a editoras de Sabina editorial[2] de Madrid con Feministas Lúcidas de Santiago de Chile[3] 

La obra de Mary Daly había permanecido inédita en lengua española durante más de medio siglo por motivos que no nos extrañan, en primer lugar porque ella es radical y esta palabra asusta. Debería atraer y tranquilizar saber que estás ante una autora auténtica, fiel a la raíz, al origen, a sí misma y a otras mujeres, pero lo verdadero da miedo ya que escucharlo requiere compromiso y transformación. Afortunadamente muchas mujeres jóvenes y mayores se interesan hoy por la obra de Mary, porque se sienten feministas radicales de la diferencia.

El segundo motivo es que ella escribe como una mujer que se dice mujer, nunca en neutro ni dudando de la genealogía femenina a la que pertenece ni dudando de cada madre concreta que “trae al mundo el mundo” con cada criatura, con cada cuerpoalmado que alumbra, hecho de cuerpo, relación y palabra. Es una autora que escribe partiendo de sí, de su experiencia, y lo hace en lengua materna, por gracia y por amor a la libertad femenina. 

También asusta, por señalar otro motivo entre muchos, que  Mary Daly no sigue los caminos trillados de la academencia. Ella crea y no repite lo ya conocido, ni glosa lo ya dicho, ni rebate con argumentos abstractos, ni compara la lengua materna con los lenguajes que tratan de borrarla o devaluarla. Mary Daly vive y escribe para rescatar las palabras robadas a las mujeres y lo hace recuperándolas de las Ancestras, volviendo a la raíz, a la etimología verdadera, reconociendo autoridad femenina a la lengua materna y también creando las palabras que necesita, al mismo tiempo que deja caer las reglas con poder de los lenguajes construidos con la violencia sexual masculina heredada del patriarcado.

En este contexto, o mejor Alianza Cósmica de Mujeres, las editoras de Sabina supimos que Carmen Martín Rojas estaba traduciendo en Chile la obra de Mary Daly Gyn/Ecology[4], y que lo hacía simplemente para darla a conocer y ponerla a disposición de las amigas y de otras mujeres que quisieran leerla en español.

Los derechos de esa obra ya estaban reservados, aunque todavía no se ha publicado el libro en España, así que las Sabinas optamos por buscar los derechos de su Autobiografía  Ex/Órbita. Un Viaje Deslumbrante[5]. El resultado ha sido mágico, conectamos con Mary Hunt, albacea y amiga de la autora que hizo todo fácil y hemos podido contar con Carmen Martín Rojas, excelente traductora que además ama y entiende a Mary Daly en el lenguaje del Amor, el que va más allá de los idiomas locales o nacionales. Así ha podido salvar la dificultad que supone traducir a una autora que usa la lengua con maestría envidiable, ya que es capaz de ir a la médula de cada palabra, Des-velando lo que han escondido tras ella y creando nuevas palabras que necesita para nombrar con lo femenino libre. Las editoras nos dimos cuenta enseguida de que Carmen podría hacerlo porque había sido “elegida”. Había sido visitada por Mary para esta tarea que ella acogió con júbilo y ligereza, sin darse importancia, dispuesta a salvar todas las barreras como ha hecho y presentársela a las lectoras en lengua española de todo el mundo, que ahora están entusiasmadas y se preguntan ¿Cómo puede ser que no la hubiéramos leído hasta ahora?

Pero no importa, las grandes autoras son eternas. Mary Daly descubrió y eligió vivir en el Ahora en Expansión, que existe más allá, más acá, antes y después del presente, el pasado y el futuro prefijados y ordenados linealmente con el tiempo sucesivo del reloj.

El Ahora en Expansión es un tiempo en espiral que acompaña y transciende la propia experiencia, siempre viva, universal y reconocible por quienes la leen con libertad en cualquier tiempo o lugar. Sin embargo, el presente, se limita a un tiempo preestablecido, el tiempo de los cronometradores, como ella lo llama, circunscrito al aquí y al ahora con la medida pequeña y solipsista del yo en el modo de foto fija que son las identidades.

Todo esto lo descubre y lo relata la autora en un Viaje Intergaláctico en el que su Nave, ella misma y sus relaciones, se mueven en espiral recorriendo cuatro Galaxias, saltando de una otra según va comprendiendo que en su recorrido ya no puede ni quiere seguir el trazado de las órbitas convencionales que nos acostumbran a movernos en bucle. Ella nos alerta de las trayectorias definidas con la violencia y la fuerza de leyes y costumbres que ocultan el saqueo de realidad y de palabras al que nos someten a las mujeres. Un saqueo feroz para que no veamos que la vida que se nos ofrece es solo un sucedáneo, una vida superficial que cubre como un manto de plástico lo Profundo, donde se encuentran los Tesoros robados a las mujeres. Tesoros de Vida, de Palabras, de Ser-siendo, de Ser-Hablando, de Ser-Riendo, que solo con la ayuda de las Ancestras, las Comadres, las Sabias y las Brujas históricas y Contemporáneas podemos recuperar.

El libro está lleno de Revelaciones para las mujeres que empezamos a leerlas desde nuestro Ahora en Expansión. Revelaciones que nos conviene anotar para no dejarnos arrastrar por lo superficial, para que nos orienten y puedan servir a otras, para que no se nos escapen como el agua entre los dedos y constituyan por fin para nosotras suelo, arraigo, realidad femenina, Realidad con mayúscula.

Mary Daly alerta en su libro sobre los dilemas falsos que nos plantea cada día la sociedad necrofílica de los destructores de vida, de los depredadores sexuales, económicos e ideológicos, de los falócratas y también de sus secuaces mujeres. Nos dice que es imprescindible reconocer esos dilemas falsos para buscar de manera creativa una tercera opción trascendental, que siempre la hay aunque a veces parezca que no existe.

Ella buscó siempre con otras, lo cual no significa que esto sea fácil, ni idilíco, pero sabe que es el camino, porque las mujeres creamos vida y palabra en relación, fuera de esto solo hay dominación, guerra, violación y  ginocidio. También podemos seguir la lista añadiendo mentira, poder y lucro ilimitados, desprecio de la vida y del planeta, delirios de grandeza, soberbia de la ciencia y de la técnica.

Desde que publicamos este libro, yo me comprometí conmigo y con Mary Daly a difundir su obra dentro de mis posibilidades, se lo debo porque es una autora que me ha transformado y lo sigue haciendo cuando la leo una y otra vez, le estoy profundamente agradecida y quiero compartir esta experiencia con otras.  Por eso voy presentando su libro como una peregrina que visita  pequeños grupos de mujeres donde alguna amiga  convoca un encuentro y me invita. Y así lo sigo haciendo, como hasta ahora, en Madrid, en Córdoba, en Málaga, en Bilbao, en Sevilla, en Santiago de Compostela, en Vitoria y también en  “visitas a distancia” con las amigas de Chile y México.

Ex/Órbita. Un Viaje Deslumbrante, está cumpliendo con creces lo que me prometía en su título, una experiencia nueva que me hace feliz y me da esperanza, también a otras que me comentan llenas de júbilo sus Viajes, sus Des-cubrimientos. A mí, además de “darme una vuelta al Alma” tomando sus palabras, me ha dejado en disposición de darle todas las vueltas que sienta y vea  necesarias, porque me ha dejado abierta a la transformación del yo, abierta a soltar este ego que se va enquistando sin casi darte cuenta ¿Qué mayor regalo le puedo pedir a Mary Daly?

Hay momentos en los que se me han abierto horizontes y aventuras inesperadas, gracias a palabras sencillas pero tan certeras que no las puedo olvidar, porque han pasado a formar parte de mi vida para nombrar algo que ya estaba, pero estaba silenciado.

Selecciono pasajes que me han transformado, y los adapto con mis palabras para relatarlos, pues Mary Daly invita a crear, no a repetir.

El primer aviso que recibí leyéndola fue que prestara atención a los dilemas falsos y que buscara siempre la tercera vía trascendental. Justo en ese momento, en mi país, solo se hablaba sobre si deberíamos enviar a Ucrania armas ofensivas o armas defensivas. Cuando ya me estaba dejando resbalar cuesta abajo por la respuesta fácil de elegir “solo” las armas defensivas, Mary me soplo al oído: ¡Atención dilema falso! Y se me encendió la luz de la tercera vía trascendental: ¡No a las armas. Ni ofensivas ni defensivas! sin dejar que esta respuesta se mezclara con otras preguntas del tipo “quién había empezado” o “quién tenía razón”, que solo son maniobras de encadenamiento para despistar y que requieren sus propias respuestas.

En otro momento del libro, ante una pregunta tramposa que le hacen a la autora sobre por qué permanece en la universidad, a pesar de la contradicción que eso debe suponerle a una feminista radical, ella contesta, yendo  más allá de la pregunta, “¡Elijo mantenerme firme!”. Esta respuesta me sirve ahora para mi vida y me recuerda también a Lia Cigarini cuando, hace años y seguramente con otras palabras, entendí que decía que no hay que responder a todas las preguntas ni hay que estar en todas partes. También me lleva a Emily Dickinson cuando escribe “Di toda la Verdad pero dila sesgada – /El Éxito está en el Rodeo […]”.

Mary Daly escribe que al principio se sintió “una minoría cognitiva de solo una”, pero después, cuando conoció a otras amigas feministas, sintió la felicidad de encontrar otra(s) mujer(es) con la(s) que entraba en sintonía. Esto me lleva también al comienzo de una Carta que escribe Emily Dickinson a su amada Susan Huntington Dickinson, que comienza así: “Pocas, pero bastantes, / Bastantes es Una –  […]”[6]

También he incorporado, es decir, he traído a mi cuerpoalmado, el tener muy presente que las mujeres vivimos bajo la amenaza constante de una peligrosa triple “a”: “a” de amnesia, para que olvidemos la violencia sexual masculina que sufrimos todas desde que nacemos (demasiado bien estamos todas, por cierto); “a” de afasia, que nos enmudece y nos impide hablar y, finalmente, “a” de apraxia que, después de olvidar y  enmudecer, nos paraliza y nos impide actuar. 

Finalmente, me ha enseñado a estar muy Atenta a las palabras de otras para que no pasen desapercibidas y para otorgarles todo el respeto y admiración que merecen sus visiones muchas veces proféticas. Atenta con la “atención sobrenatural” que nos enseña Simone Weil para hilar, como buenas hilanderas que somos, y para tejer los tapices de la Tierra, “los Tapices del Paraíso” como los llamó Emily Dickinson.

Así es como he Des-cubierto en este libro que Mary Daly organizó con otras Comadres un acto que tituló “El Regreso de las Brujas”, donde escenificaron y celebraron un juicio al patriarcado el 14 de mayo de 1989, en el Teatro Sanders de la universidad de Harvard. Allí declararon culpables a los pornógrafos, los asesinos en serie, los violadores de la Tierra, los medios de comunicación idiotizantes, los profesionales destructores de la mente con Freud a la cabeza, los académicos que Drenan la mente, Su Nadería de Roma y otros Asesinos del Alma de las mujeres. Mary, con su Labrys había iniciado la sesión reclamando “Desorden en la sala”. Todos “los asesinos ginocidas de la mente, los cuerpos y los espíritus de las mujeres” resultaron condenados, pero lo más interesante fue que una mujer dijo en voz alta: “El patriarcado no existe Aquí, Ahora”. Ella sintió lo que muchas sentimos pocos años después en 1996 al leer “El final del Patriarcado”, firmado por  mujeres de la Librería de mujeres de Milán. Mary estuvo Atenta y fue sensible a esta frase y por eso la recogió. Esto me confirma que la Alianza Cósmica de Mujeres existe y está viva, entre nosotras.

He escrito este artículo gracias a una relación antigua con Anna Maria Piussi, relación que ha sufrido altibajos en el último cuarto de siglo pero que permanece verdadera en mí. De ella aprendí a nombrar y practicar el reconocimiento de autoridad femenina, la práctica política de las relaciones y del conflicto entre mujeres y la Pedagogía de la diferencia sexual. Todo esto le debo. Nuestros encuentros y desencuentros se dan en la Alianza Cósmica de Mujeres en la que tanto confío.

www.sabinaeditorial.com


[1] Dedicatoria de Mary Daly a su madre Anna (1890-1967) del libro Outercourse, The Be-Dazzling Voyage, Harper Collins, San Francisco, 1992. Yo le dedico este artículo a mi madre, Carmen Méndez Bushell (1922-1913).

[2] Carmen Oliart Delgado de Robles y Ana Mañeru Méndez.

[3] Andrea Franulic Depix, Jessica Gamboa Valdés, Carmen Martín Rojas.

[4] Mary Daly, Gyn/Ecology: The Metaethics of Radical Feminism, Boston, Beacon Press, 1978.

[5] Mary Daly, Outercourse, The Be-Dazzling Voyage, Harper Collins, San Francisco, 1992.

[6] Emily Dickinson,  Cartas de Amor a Susan, trad. Arantxa Azurmendi Muñoa, Ana Mañeru Méndez y Carmen Oliart Delgado de Torres, Madrid, Sabina editorial, 2021, Carta 238, p. 273.